La felicidad es una fuente de motivación. Aquellos trabajadores que cuentan con un entorno de trabajo estimulante y agradable rinden más lo cual deriva en una mayor productividad. El colectivo LGBT continúa siendo especialmente vulnerable dentro del contexto profesional. Aunque cada vez son más las empresas que optan por integrar modelos de negocio tolerantes e inclusivos muchos empresarios no saben cómo abordar esta cuestión.

¿Estás tratando de introducir cambios en tu empresa y te gustaría facilitar la integración del colectivo LGBT? Si es así, presta atención. A continuación te contamos cómo hacerlo en seis sencillos pasos.

 

Cómo crear una empresa inclusiva y abierta al colectivo LGBT

 

Adquiere nociones sobre la realidad LGBT

 

¿Qué significa exactamente el término LGBT? ¿Cuál es el origen de este movimiento de justicia social? Contar con una buena perspectiva desde el punto de vista histórico te ayudará a comprender por qué resulta tan determinante formar parte del cambio. Debes tener en cuenta que su origen se remonta a una situación de injusticia social. El colectivo LGBT se rebeló por primera vez hacia la década de los años sesenta en Estados Unidos. ¿La razón? La violencia homófoba y tránsfoba era continua y además institucionalizada. Todo ocurrió hacia el verano de 1969 cuando un grupo de personas homosexuales se encontraba en el interior de un establecimiento llamado The Stonewall Inn cuando una redada se tornó en un abuso de poder por parte del cuerpo policial. En aquel contexto la homofobia era algo generalizado y la violencia estaba sistematizada. Sin embargo, aquella noche las víctimas decidieron decir ‘no’ por primera vez y responder a aquella redada con violencia en lugar de hacerlo con sumisión.

Lo que empezó como un pequeño conflicto acabó tornándose en una batalla que se extendió por todo un barrio en la que cientos de personas se enfrentaron al cuerpo de policía. Al día siguiente, después de una victoria y la rendición de los agentes, se celebró el primer desfile del Orgullo Gay. Aunque aquel primer desfile estuvo protagonizado por una cantidad muy reducida de personas sirvió como una llamada a la acción que poco a poco se fue haciendo popular y en la que participaría una gran cantidad de simpatizantes. Aquel primer desfile fue realmente peligroso porque en aquellos momentos la homosexualidad era un delito y los primeros participantes se jugaron literalmente la vida en las calles.

Aquel primer acto de sublevación logró prender la mecha para izar una bandera en busca de empatía y protección social ante unas injusticias que condicionaban la vida de miles de personas. Esa búsqueda de protección sigue siendo una seña de identidad, especialmente en el ámbito laboral, donde las tasas de discriminación son especialmente elevadas.

En la actualidad las siglas LGBTIQA agrupan a diferentes colectivos que presentan una orientación sexual o identidad de género alejada de lo establecido convencionalmente. Esto incluye a lesbianas (L), gays (G), bisexuales (B), tranexuales (T), intersexuales (I), queers (Q) o asexuales (A).

 

El respeto a la diversidad como uno de los valores de tu compañía

Como propietario de tu empresa, cuentas con la máxima capacidad de decisión. En tu mano está diseñar las políticas de comportamiento e interacción. Situar la diversidad como un objetivo será fundamental para generar un ambiente inclusivo y tolerante a todos los niveles.

Pon de manifiesto tu apoyo tácito al movimiento LGBT. Implementa una política de diversidad y ponla en conocimiento de todos los trabajadores que forman parte de tus equipos. Para que el reconocimiento de derechos sea una realidad, debe haber visibilidad de aquellos colectivos que son especialmente vulnerables.

 

El cambio empieza por ti

¿Dentro de tu equipo existen trabajadores que forman parte del colectivo LGBT? Anímalos a que sean visibles y haz que tu respeto y apoyo sea patente. Si un trabajador LGBT sale del armario en su entorno laboral y eso no repercute negativamente en sus perspectivas como empleado, es muy probable que otro se anime a hacerlo también. Además, si tú demuestras tu tolerancia, lo más probable es que el resto de tus inferiores sigan tu ejemplo y como consecuencia se cree un ambiente más abierto y tolerante.

Aquellas personas que integren tu plantilla y que se encuentren fuera del colectivo LGBT deben tener constancia de lo importante que es el respeto. Mantener una comunicación bidireccional con ellos haciendo hincapié en la importancia de la cooperación y el respeto ayudará a sentar las bases de un contexto diverso y enriquecedor. En la variedad está el gusto y establecer vínculos con personas de diferente tipo puede convertirse en una fuente de enriquecimiento personal y profesional.

El objetivo principal es desterrar prejuicios y etiquetas a través de un conocimiento directo de otras realidades. ¡Cada persona merece un lugar!

 

Cuestión de palabras

Comprender y respetar la diversidad requiere de cierto compromiso. Uno de los principales errores que se cometen provienen de un uso inadecuado del vocabulario. Algunas palabras pueden denotar cierto prejuicio y pueden generar problemas de integración. Lo peor de todo es que muchas de ellas están generalizadas y, en la mayoría de los casos, ni siquiera se utilizan con ánimo de perjudicar. En una gran cantidad de ocasiones se emplea por desconocimiento o por hábitos integrados dentro de una sociedad tradicionalmente homófoba. La realidad es que de forma inconsciente la mayoría de nosotros contamos con ideas homófobas integradas por lo que es importante prestar atención a aquello que decimos y cómo lo decimos. Especialmente dentro de un contexto profesional.

Por ejemplo, se tiende a dar por hecho que una mujer casada, lo está con un hombre y tendemos a decir “¿Tienes marido?”. Sin embargo, es posible que esté casada con una mujer. Para evitar este tipo de situaciones es recomendable emplear fórmulas más neutrales y abiertas. Por ejemplo, en este caso: “¿Estás casada?”. Además, existen preguntas que no son relevantes en un contexto profesional por lo que deben evitarse o de lo contrario pueden resultar irrespetuosas.

 

Una realidad que debes tener en cuenta

Lamentablemente, en la actualidad ser LGTB significa contar con ciertas limitaciones. Por ejemplo, existen algunas zonas del mundo en las que la homosexualidad está penada con cárcel o incluso con penas de muerte. Esto significa que si estás pensando en abrir mercado en territorio internacional y trasladar a alguno de tus empleados, debes velar por su seguridad. Sin embargo, no hace falta recurrir al extranjero. En la actualidad siguen existiendo algunos contextos potencialmente peligrosos para el colectivo por lo que evitar vincularlos con tus trabajadores será necesario para facilitar su salud emocional. Tener este tipo de detalles en cuenta ayudará a dar cierto margen de protección que seguro mejora sus índices de productividad y, también, su felicidad.

 

Actualiza tus políticas de empresa

¿Has detectado irregularidades o limitaciones en tus políticas de empresa? Si es así, debes valorar la posibilidad de introducir modificaciones. No tengas miedo a introducir variantes si eso supone un cambio positivo en la vida de tus empleados. Actualizar tus políticas de forma recurrente es el mejor método para garantizar una evolución, también a nivel humano y social.

Vigila las relaciones que se producen dentro del espacio de trabajo. Una supervisión constante ayuda a prevenir o paliar los primeros indicios y consecuencias del mobbing o acoso laboral. Establece un protocolo de actuación ante este tipo de irregularidades. ¿Cómo se sancionarán? ¿Cómo se velará por la integridad y protección de los trabajadores LGBT que forman parte de tu plantilla?